🌿 Las abejas son artistas del monte, y cada cosecha de miel es una obra distinta, pintada con los colores de la temporada.
En San Marcos Sierra, ellas recorren las flores que la naturaleza les ofrece: algarrobo, mistol, chañar y tantas otras que brotan según el año. La miel que nace de su labor guarda la esencia de esas flores, con matices únicos e irrepetibles.
El mistol regala una miel oscura, intensa y misteriosa, que permanece líquida en el tiempo; mientras que el algarrobo ofrece una miel clara, espesa y delicada, que lentamente cristaliza como si guardara la luz del sol en pequeños cristales dorados.